¿Somos realmente libres?

Ayer por la tarde pensaba en que contenido podía compartir contigo esta semana. Sorprendentemente me vino a la cabeza esta pregunta: ¿Somos realmente libres? o somos esclavos de nuestras emociones.

Creo que por desgracia en la sociedad actual gran parte de las personas son esclavas de sus emociones. Quizás por la falta de educación emocional a nuestros hijos y nuestros jóvenes, ya que si la hubiese seguramente reduciríamos esa dependencia de las emociones y eso no es libertad ya que nos condicionan en nuestros comportamientos y en nuestra comunicación.

¿Qué quiere decir que dependemos de nuestras emociones?

Continuamente se disparan esas emociones internas que nos limitan. Hay algunas personas que nos las disparan, otras veces el pánico escénico al tener que hablar en público, pero la buena noticia es que esto se puede sanar, son una parte de nuestros aprendizajes y de nuestras percepciones.

El ser humano tiene cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto). Estos sentidos nos ayudan a percibir lo que hay en el mundo y lo hacemos enviando a través de nuestra neurología toda esa información a nuestra mente. Y… ¿Qué pasa después?. Pues muy sencillo nuestra mente archiva toda esa información dependiendo como esté interpretando que es la situación: buen rollo, mal rollo, peligro, miedo… y así un largo etc… Y luego estas mismas situaciones externas se reproducen internamente por imágenes, sonidos y sensaciones internas. El problema es que la mayor parte del tiempo cuando estas se reproducen nosotros no tenemos conciencia de ello.

Un ejemplo… cuando hablamos con otra persona. Si esa persona es neutra o agradable no hay problema, sin embargo hay gente que nos despierta rechazo, entonces, un poco antes de esa sensación de rechazo se dispara el automático, un recuerdo que nos evoca esa persona en forma de imagen, auditivo interno y/o sensación. Al dispararse el automático sin darnos cuenta empezamos a hablar con un tono de voz diferente, otra musicalidad y volumen, ¡nuestro lenguaje no verbal cambia!. Lo más curiosos es que en muchas de estas situaciones no nos damos cuenta, incluso nos puede decir alguien: “¿Cómo es que le has hablado así?” a lo que respondemos: “¿Así como?”. Sin darnos cuenta hemos expresado hablando mal o por el lenguaje no verbal ese rechazo a la persona, sin embargo ni nos hemos dado cuenta de esos cambios. Si tuviésemos conciencia de lo que pasa dentro nos daríamos cuenta que no es esa persona la que nos despierta la sensación sino un recuerdo interno, quizás la imagen de un profesor que no tragaba y se movía o hablaba como esa persona y mi inconsciente lo relaciona.

PNL Barcelona

Con PNL lo que buscamos es profundizar en cómo estamos funcionando, tomar conciencia de las estrategias que utiliza nuestra neurología, es decir, saber lo que se reproduce ahí dentro para que cada vez se nos escapen menos “automatismos”. Lo difícil es pillarlos, tener conciencia, una vez los pillamos podemos utilizar diferentes vías para enseñar a nuestra neurología un camino diferente y dado que esta es perfecta cuando lo encuentra no vuelve atrás.

El trabajo con la mente inconsciente es muy poderoso y por eso en ocasiones es bueno hacer algo más que alguna sesión de trabajo con la neurología, embarcarse en una formación algo más larga producirá muchos cambios continuos y muy enlazados además de enseñarte a tomar conciencia y qué hacer luego con eso que “has pillado”.

Te invito a compartir algún comportamiento de toma de conciencia que hayas podido pillar últimamente.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *