Regresión Amenábar

Regresión: Erróneo enfoque de Alejandro Amenábar sobre esta terapia

Regrsión

El otro día con mucha ilusión me acerqué al cine a ver la nueva película de Alejandro Amenábar: Regresión. Cuando digo mucha ilusión es porque le considero un grandísimo director, porque intervienen dos actorazos en la película como son: Emma Watson y Ethan Hawke y finalmente porque va muy ligado a un tipo de terapia que utilizamos en PNL e Hipnosis Ericksoniana, la transderivación, también conocida como reimpronta y que algunas personas asimilarían a la regresión. Así que con mucha decisión compré mi entrada, compré mis palomitas y me senté en la butaca esperando ver el desenlace de la película.

Sinopsis: Basada en hechos reales, Angela (Emma Watson) acusa a su padre de abusos sexuales, este a pesar de no recordar nada se declara culpable. El detective Bruce Kenner (Ethan Hawke) recurre a un psicólogo para que el acusado pueda recordar con psicoterapia regresiva, a raíz de lo que empiezan a surgir historias relacionadas con el satanismo.

El desenlace final es que todo resulta ser una construcción de una historia que, a pesar de no ser real, llegan a creer que si lo es. Desde  i conocimiento de la neurología y nuestro funcionamiento, esta parte del enfoque de la película es muy cierta. Pone en escena como en nuestra mente construimos “películas” de ficción. Debes saber que nuestro cerebro no distingue realidad de ficción, por lo que cuanto más reproduces esa  falsa película, más buscas asociarlo a tu realidad, para que finalmente tu mente lo convierta en una historia real. Lo mismo ocurre, como se refleja en la película, con las personas del entorno de la protagonista. En este caso hablaríamos de la sugestionabilidad, son sugestionados hacia unas historias que van enlazando también a su realidad para poder creerlas, con lo que se monta una gran historia irreal colectiva que todos creen y respaldan. La mente es muy potente y a la vez muy peligrosa.

Finalizando la película se cuestiona la psicoterapia regresiva, lógico planteamiento viendo cómo está orientada la película y desde el gran desconocimiento de la misma. Siendo sincero yo también la desconozco, ya que no trabajo con ella, aunque si otras terapias muy similares a las que se podría erróneamente asociar, como sería la reimpronta o transderivación. Y te preguntarás ¿en qué consiste?, es sencillo, vamos hacia el pasado siguiendo una sensación que nos incomoda, buscando la primera vez que la hemos vivido, por lo tanto reviviendo sensaciones pasadas. Si te preguntase: “¿Recuerdas la primera vez que viste la luna?”, tu respuesta será “no”, sin embargo con un buen acompañamiento puedes acceder a esta información que está archivada en tu mente inconsciente, o al que tu mente cree que es la primera vez. En el caso de la transderivación no tiene importancia si lo que aparece es o no real, ya que el objetivo no es la información de lo que ha pasado en si, sino sanar desde la primera vez en la que tuvimos esa sensación. La primera vez del aprendizaje de una sensación suele estar antes de los siete años. En ese primer momento averiguaríamos que necesitaría el niño para estar bien y se lo damos, regresamos paso a paso hacia desde el pasado hacia el presente y todos los momentos de dificultad han cambiado, ya que ha desaparecido la incomodidad y esa sensación no se vuelve a tener nunca.

Regresion Amenabar

En este tipo de terapia nos es indiferente si los recuerdos a los que estamos accediendo son reales o vienen de un sueño, accedemos incluso a información de momentos de la infancia de nuestros padres, abuelos, ¡hasta tres generaciones atrás!. Lo que ocurre es que esa sensación de incomodidad que nos está limitando desaparece, con lo que podemos elegir en nuestra vida como actuar, sin estar reaccionando ante ese estímulo incómodo y actuando de una manera más productiva para nosotros. Y yo me pregunto: si eso funciona… que más da que sea realidad o ficción, ya que utilizándolo debidamente sana.

Si que es cierto, como enfoca Amenábar, que puede ser peligroso sacar información del pasado, sobretodo cuando hay condicionamientos externos que pueden distorsionar la realidad. También digo que podría funcionar y funciona, lo que a veces esa información puede ser no un recuerdo sino una construcción de la realidad que hicimos en su momento. Y para alterar el mínimo la sugestionabilidad el acompañamiento en esos caso debe de ser impecable y nada manipulativo.

Os invito a probar sanar así las sensaciones incómodas que podáis tener, como por ejemplo: alguien que cuando sale a hablar en público se le produce una sensación en el plexo solar que le impide estar tranquilo. ¿Qué pasaría si esa sensación desapareciera?. Acompañé un caso similar que tuve de un cliente. Resumiendo… la sensación venía de su madre de pequeña siendo obligada a tocar el piano por la abuela, delante de muchas amigos de la familia. La niña, que no quiere tocar ya que le produce vergüenza, es obligada por sus padres, que lo hacen con toda la buena intención, para enseñar lo buena que es tocando el piano su hija. Pero la niña no lo percibe así, no dispone de esa información, con lo que se protege con esa incomodidad, lo que pasa es que esa protección permanece en el futuro y ya no le sirve más que para limitarle.

Si has vivido alguna terapia similar te invito a comentarla abajo y si te ha gustado lo que has leído compártelo para que esté al alcance de cualquier interesado.

 

 

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